Tras arribar al Aeropuerto Internacional de Carrasco sobre las 16:20, donde fue recibido por el presidente Yamandú Orsi y autoridades nacionales y eclesiásticas, el papa León XIV inició su primera jornada oficial en Uruguay con una intensa agenda en el centro de Montevideo.
El momento central de la bienvenida tuvo lugar en la Plaza Independencia, donde se realizó una ceremonia oficial con la participación de los coros del Sodre, que interpretaron los himnos de Uruguay y del Vaticano. Ante autoridades, representantes de la sociedad civil y el cuerpo diplomático, Orsi dio la bienvenida al pontífice y destacó la convivencia democrática del país.
En su primer discurso en Uruguay, León XIV tomó como referencia la figura de José Gervasio Artigas y el Éxodo del Pueblo Oriental de 1811, conocido como la Redota. A partir de ese episodio histórico, evocó la frase del prócer "Mi autoridad emana de vosotros y ella cesa por vuestra presencia soberana" para reflexionar sobre el ejercicio del poder, señalando que la autoridad debe estar al servicio de la comunidad y del bien común. También destacó la importancia de construir una sociedad basada en la unidad, la solidaridad y la responsabilidad colectiva.
El pontífice también abordó algunos de los principales desafíos sociales del país, entre ellos la protección de la vida desde su comienzo hasta su término natural, la pobreza, la educación y el acceso a la atención sanitaria. Hizo especial referencia al suicidio y advirtió sobre cómo la soledad, la angustia y la pérdida de esperanza pueden llevar a una persona a dejar de encontrar razones para vivir. En ese sentido, subrayó que la atención sanitaria, los vínculos familiares y la cercanía de la comunidad son fundamentales, y afirmó que nadie debería sentirse extraño entre los suyos ni pensar que su ausencia importa menos que su presencia. También reflexionó sobre el cuidado de las personas vulnerables, la dignidad humana y la necesidad de una sociedad basada en la solidaridad y el acompañamiento.
Posteriormente, mantuvo un encuentro privado con Orsi en el edificio José Artigas, en Torre Ejecutiva. Luego se trasladó al Cabildo de Montevideo, donde el intendente Mario Bergara le entregó la llave de la ciudad, como símbolo de bienvenida y reconocimiento.
La jornada concluyó en la Catedral Metropolitana, donde el Papa encabezó la celebración de las vísperas junto a obispos, sacerdotes, religiosos y seminaristas, antes de retirarse a descansar en la Nunciatura Apostólica.
Foto: Martín Pérez, Nelson Ghiringhelli, Agustina Grenno, Ignacio Turell / Presidencia
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