El Ministerio del Interior de Uruguay ha lanzado una campaña para concienciar a la población sobre los peligros asociados a las falsas advertencias de bomba, una problemática creciente en los últimos días.
A través de un video divulgado esta semana, se busca resaltar el impacto negativo que tienen estas falsas denuncias, que han obligado a evacuar importantes centros comerciales y educativos.
La iniciativa subraya la importancia de los recursos destinados a las emergencias, resaltando que "cuando tenés una emergencia cientos de personas están preparadas para asistir". Estas palabras iniciales en el video subrayan el arduo trabajo de los equipos de emergencia, desde la atención de llamadas en el 911 hasta la intervención de bomberos. Sin embargo, la campaña enfatiza que movilizar estos recursos sin una amenaza real es un acto irresponsable que genera perjuicios económicos y alarma innecesaria en la sociedad.
En un claro mensaje, el Ministerio reitera que "una falsa amenaza no es una broma". Las consecuencias legales de realizar una denuncia falsa son graves, y van desde el bloqueo del acceso al servicio de emergencia hasta sanciones económicas y penas de prisión. De hecho, tres personas han sido detenidas y llevadas ante la justicia por estos hechos en las últimas semanas. Un caso particular involucra a un guardia de seguridad que fue condenado por realizar falsas amenazas en varios establecimientos de Montevideo, quien deberá cumplir con libertad a prueba y servicio comunitario.
Las autoridades investigan distintas hipótesis sobre el origen de estas falsas alarmas. Una de las teorías sugiere que los delincuentes detrás de estas amenazas podrían estar intentando evaluar la rapidez de la respuesta policial. Otra hipótesis apunta a un "efecto contagio", donde individuos sin antecedentes criminales deciden imitar estos actos tras ver que no hay consecuencias legales inmediatas.
Este fenómeno no solo afecta la seguridad pública, sino que también interrumpe la vida cotidiana. En un comunicado reciente, el Ministerio del Interior advirtió que "amenazar no solo alarma, también moviliza recursos, genera perjuicios y altera la vida cotidiana". Además, destacó que la propagación de estos mensajes en redes sociales agrava aún más el problema, recordando que la seguridad es responsabilidad de todos.